Liderazgo y jefatura

Enviado por singulares el Mar, 06/03/2018 - 10:08
liderazgo y jefatura

Quizás es un concepto algo manoseado el de liderazgo, incluso muchos han querido desplazar el ser jefe por el ser líder, pero desde Singulares creemos que no necesariamente debe ser así. El estar a cargo de un equipo de trabajo o de una empresa o de algún área, siempre requerirá de liderazgo y jefatura, no tenemos que reemplazar uno por el otro. Ahora bien, podemos definir al jefe o la jefa como aquella persona que tiene una cierta autoridad entregada por el cargo y la organización.

Su autoridad le permitirá probablemente muchas cosas, como decir cómo las cosas van a ser de ahora en adelante, es decir, dar lineamientos, firmar cheques o dar aprobaciones. Muchos autores llaman a eso la autoridad formal. Ahora bien, cuando hablamos de autoridad informal entramos en el territorio del liderazgo: aquellas personas que tienen una autoridad que va más allá de lo impuesto por la organización o el cargo, son personas que tienen una impronta distinta y saben modular sus propias conductas y las de los demás hacia un objetivo común.

Muchos jefes no saben de liderazgo porque no saben escuchar, entusiasmar, involucrar y comprender qué herramientas necesitan sus equipos. Son personas que creen que las cosas tienen que hacerlas a su manera sin ponerse los anteojos de los otros.

Por otro lado también existen líderes que si bien saben dotar de herramientas y pueden escuchar lo que los otros necesitan, no saben ser jefes, porque quizás no saben poner límites, o no son tan claros o directos, lo que termina mucha veces por confundir a los demás. Por tanto no es uno o el otro, son ambos, el liderazgo es una danza y aprendizaje continuo.

Existen muchos estilos, modelos y formas de liderazgo, y sin duda para poder aprender hay que tomar alguno de esos modelos y profundizar en ellos. Por ejemplo el modelo situacional, en donde el líder debe analizar la madurez que un colaborador tiene sobre las acciones o tareas de la organización versus la relación o interacción que el líder debe tener con ese colaborador. Así tenemos cuatro modelos situacionales, y cada líder deberá saber moverse y comprender que estilo necesita aplicar dada la madurez de la tarea que tiene el colaborador, por tanto el líder acompaña al trabajador en modificar la conducta hacia el objetivo.

Cada uno de nosotros, solo por el hecho de ser como somos tenemos uno de esos cuatro modelos situacionales más desarrollado (instructivo, participativo, apoyador o delegativo) y siempre dependerá de la situación el modelo que debemos usar, y en general desde nuestra inconsciencia, tendemos a usar siempre el mismo.

Por tanto, la clave está en detectar la oportunidad para tomar la decisión más asertiva. Ser jefe y líder tiene que ver con desarrollar competencias, llevar a cabo un aprendizaje.  ¿Ya sabes qué necesitas aprender?

Por María Catalina Laso Poblete.